¿Qué es el cultivar en callejones Inga?

El cultivar en callejones Inga es un método de agricultura sostenible que podría potencialmente reemplazar la práctica agrícola de talar y quemar para el beneficio de ambos los agricultores pobres y el medio ambiente.

El cultivar en callejones Inga consiste en sembrar cultivos entre filas de árboles Inga. Se siembran árboles de Inga spp. (guama) con 50 cms de espacio entre ellos en filas separadas por 4 mts., y se cultivan cosechas entre las filas.

El ciclo comienza cultivando los árboles Inga hasta el punto en el cual sus copas ya no admitan luz solar al suelo debajo de ellos. Privadas de la luz del sol, las malezas debajo mueren. Enseguida el agricultor poda los árboles Inga – dejando las hojas caídas en los callejones y utilizando las ramas como combustible para cocinar, y vender el excedente para obtener ingresos extra – y siembra cultivos entre los callejones. Las hojas del Inga se descomponen lentamente en el callejón y protegen contra la erosión porque absorben el impacto de las gotas de lluvia. También introduce muchos nutrientes al suelo a través de procesos de degradación similares a los de un bosque natural donde los hongos y las bacterias atacan las hojas bajo las altas temperaturas y la humedad. Esta producción de nutrientes permite un alto y sostenido rendimiento de los cultivos, con excedentes los cuales pueden ser vendidos, sin el uso de fertilizantes, herbicidas ó pesticidas. Por lo tanto, los cultivos producidos son elegibles para ser etiquetados como orgánicos. Una vez que los cultivos han sido cosechados, se permite que los árboles Inga crezcan densos nuevamente lo suficiente para volver  a cerrar sus copas para continuar el ciclo.

El árbol de Inga ofrece el beneficio adicional de secretar sustancias dulces las cuales atraen avispas, hormigas y arañas que depredan sobre muchas de las pestes de los cultivos. La fruta producida por el árbol es una vaina cilíndrica acanalada, recta ó frecuentemente torcida en forma de espiral que pueden tener hasta 1mt de longitud y 3-5 cms de diámetro. Las vainas contienen semillas verdes carnosas en una pulpa blanca y dulce con aspecto de algodón, la cual los monos, las aves y el ganado buscan ávidamente, alimentándose de las semillas y la pulpa. 

Mature Inga alley CURLA

Un callejón Inga maduro en el CURLA mostrando las copas cerrándose y casi ninguna maleza.  Copyright © T. Miller 2009

Se ha evaluado al maíz, frijoles, piñas y pimienta negra como cultivos sembrados en los callejones Inga en el CURLA (extensión de la universidad). Se han obtenido rendimientos de hasta 2 ton/ha con el maíz, y con los frijoles se han obtenido 1.4 ton/ha. Las piñas han mostrado rendimientos similares y una calidad comparable a la de aquellas piñas cultivadas comercialmente por la Standard Fruit de Honduras (Corporación Dole), pero sin la aplicación de químicos. Los rendimientos de frijoles y maíz son buenos, considerando que una familia de 8 miembros consume 1.4 ton de maíz y 0.4 ton de frijoles anualmente. Por lo tanto se pueden vender los excedentes y así proveer al agricultor de ingresos adicionales. La producción de leña como combustible para cocinar derivado de las podas del Inga para permitir que la luz solar penetre los callejones para cultivar ha alcanzado la cantidad de 6,580 palos, ó 65 cargas, lo cual cubre los requerimientos de la familia y la venta del excedente para obtener mayores ingresos

 

pineapples

Piñas madurando en un callejón Inga en el CURLA. Observar los árboles Inga volviendo a crecer a los lados. .Copyright © Guillermo Valle 2005

Se estima que un agricultor puede manejar el cultivo de al menos 2 hectáreas del sistema Inga. En un proyecto de la Organización de Agricultura y Alimento (FAO, siglas Ingles) en Lempira Sur en el suroeste de Honduras, cerca de la frontera con El Salvador; se informa que un sistema de agricultura sostenible de bajo insumo (LISA, siglas Ingles), denominado sistema Quezungual, ha incrementado los rendimientos de maíz desde 0.9 ton hasta 2.0 ton/ha, los rendimientos de frijoles desde 0.3 hasta 0.6 ton/ha y permitido una extracción de 6.7mde madera fina por hectárea por año.  Adicionalmente, incrementó el contenido de humedad de los suelos desde 8 a 23% en la estación seca, lo cual es equivalente a unos 30 mm de lluvia en ese período. Sin el uso de este sistema se informa que las pérdidas por erosión de suelos era de 125 ton/ha/año. Esto se logró reducir a 20 ton/ha/año con el sistema, lo cual significa una reducción de la pérdida de nutrientes del suelo valorada en $397 sin el sistema hasta $45 con el sistema. Se estima que el sistema Inga desarrollado en el CURLA tiene el potencial de rendir aún más hacia reducir la erosión de suelos y pérdida de nutrientes.

 

FunaVid y el CURLA creen que el sistema Inga será una gran herramienta para reducir la erosión en laderas empinadas, así como también contribuir a romper el ciclo de pobreza y proteger el sistema de arrecife de las fuentes de erosión de sedimentos. Actualmente hay seis sitios sembrados con Inga en terrenos de FunaVid y se cultiva maíz y frijoles. Se está recogiendo y analizando información sobre el rendimiento del sistema. Asimismo, se está entrenando a agricultores regionales y estudiantes de secundaria.